Estrategias de poker

Los amantes de este juego de cartas saben que no es nada fácil convertirse en un buen jugador. Existen muchos factores matemáticos y estadísticos a tener en cuenta, mientras que no hay que desestimar el factor psicológico que muchos jugadores profesionales de poker aplican a la perfección en las mesas reales. Si bien hay un cierto “distanciamiento emocional” entre los jugadores en los casinos virtuales, esto no le quita emoción al juego.


El poker, y más aún el Texas Hold’em, que es la versión más jugada del mundo, es un juego de habilidad, de estrategia, de paciencia y rapidez para los números. Sus reglas son muy sencillas, pero llegar a ser bueno requiere años de práctica y horas de juego. Aquí algunas estrategias de poker, para que el usuario vaya sabiendo cómo comenzar.


¿Subir o no subir? Esa es la cuestión.

Mientras que hace un tiempo, cuando el poker era reservado para solo algunos jugadores en las mesas reales, los juegos eran de un cariz más pasivo y tranquilo, con la gran cantidad de jugadores que ha traído el poker en línea, las agresiones se han hecho cada vez más comunes en el mundo del poker.


Es por esto que igualar se ha llegado a considerar un símbolo de debilidad. Sin embargo, demostrar debilidad para hacer creer a un oponente agresivo que tiene una mano ganadora no está para nada mal. Cuando las cosas se ponen a nuestro favor, el jugador agresivo sabrá que no puede farolear con nosotros.


Cuando se juega contra un oponente muy hábil, igualar puede decir más que subir o pasar. Los niveles estándares de agresión suelen ser más peligrosos que los jugadores abiertamente agresivos, ya que los que tienden a la pasividad son normalmente los más letales.


El que sube, normalmente, es el que tiene el poder de la mano. Si las cartas que tenemos en frente son realmente favorables, no es nada malo demostrar poder en una mesa con jugadores malos o mediocres. Sin embargo, hay que estar atento cuando las mesas son de muchos jugadores, pues las posibilidades de buenas manos ascienden considerablemente.